La idea de un bastón inteligente para personas con discapacidad visual, le surgió de casualidad. En 2017, el turco Kürsat Ceylan, ciego desde la cuna, había acudido a Nueva York a una conferencia y buscaba su hotel. Con una mano sujetaba su bastón. Con la otra sostenía el móvil —en el que Google Maps le iba dictando la ruta— y tiraba de su maleta. El malabarismo le llevó a darse un cabezazo contra una señal. Ese poste inoportuno llevó a Ceylan a concebir su original invento.
