
La inteligencia artificial está llegando poco a poco a los hogares, pero para las personas ciegas y con baja visión puede convertirse en una herramienta especialmente útil. La tecnología que ya permite a las personas ciegas encontrar objetos y detectar puertas abiertas está dejando de ser una idea de futuro para convertirse en una realidad cada vez más accesible. Más allá de encender luces mediante la voz o reproducir música, las nuevas soluciones tecnológicas permiten resolver problemas cotidianos como localizar objetos perdidos, saber si una puerta ha quedado abierta o identificar quién acaba de entrar en una habitación.
Aunque todavía se trata de un sector emergente, ya existen productos y aplicaciones capaces de ofrecer estas funciones utilizando cámaras, sensores y asistentes de voz como Alexa o Google Assistant.









