
La realidad aumentada (RA) se ha convertido en una de las herramientas más innovadoras para mejorar la accesibilidad de las personas con discapacidad visual. La RA, que permite superponer información digital sobre el entorno físico, ayuda a las personas con baja visión o ceguera a interactuar con su entorno de manera más autónoma. Esto abre un mundo de posibilidades para el acceso a información, la navegación en espacios públicos y privados, y la realización de tareas cotidianas.








