
La inteligencia artificial continúa abriendo nuevas posibilidades para mejorar la autonomía de las personas con discapacidad visual. La última propuesta llega de la mano de Eyedaptic, una empresa especializada en tecnología de mejora visual que acaba de anunciar el lanzamiento de Eva, un asistente inteligente integrado en sus gafas EYE7.
La principal novedad es que Eva no se limita a describir lo que aparece delante de la cámara. También puede interpretar lo que necesita el usuario y actuar sobre las funciones de mejora visual de las gafas.
Una inteligencia artificial que entiende lo que necesita el usuario
Hasta ahora, muchas herramientas de asistencia visual basadas en inteligencia artificial se han centrado en reconocer objetos, leer textos o describir escenas. Eva pretende ir un paso más allá.
Su funcionamiento se basa en la interpretación de instrucciones expresadas mediante lenguaje natural. Esto permite que la persona pueda comunicarse con las gafas de una manera más intuitiva, sin necesidad de aprender comandos específicos.
Por ejemplo, si alguien está intentando leer un cartel y dice «no consigo leer eso», Eva puede interpretar la petición y ajustar la experiencia visual para facilitar la lectura.
De esta manera, la tecnología no solo proporciona información sobre el entorno, sino que también puede modificar determinados ajustes de las gafas para adaptarlos a la actividad que se está realizando.
¿Qué actividades puede facilitar Eva?
Según Eyedaptic, el asistente está diseñado para ayudar en diferentes situaciones de la vida cotidiana. Entre sus aplicaciones se encuentran:
- Lectura de textos: facilitar el acceso a información escrita y carteles.
- Identificación de objetos: interpretar elementos presentes en el entorno.
- Compras: ayudar a reconocer productos y acceder a información sobre ellos.
- Entretenimiento: facilitar la visualización de contenidos audiovisuales.
- Interpretación del entorno: proporcionar información visual mediante interacciones conversacionales.
Además, la compañía indica que Eva permite comunicarse en hasta 99 idiomas, lo que amplía sus posibilidades de utilización.
¿Cómo funcionan las gafas inteligentes EYE7?
Eva está integrada en las gafas EYE7 de Eyedaptic, un dispositivo que combina tecnología de visión artificial, inteligencia artificial y realidad aumentada.
Estas gafas incorporan pantallas de alta definición y diferentes funciones de mejora visual. Su objetivo es ayudar a las personas con pérdida de visión central, especialmente aquellas con enfermedades de la retina como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).
Una de sus características es que las funciones pueden controlarse mediante instrucciones de voz, lo que permite interactuar con el dispositivo sin tener que manejar constantemente sus controles.
La llegada de Eva refuerza esta propuesta: la inteligencia artificial puede interpretar las necesidades de la persona y actuar directamente sobre las funciones de mejora visual disponibles.
¿Qué resultados ha obtenido esta tecnología?
Eyedaptic ha comunicado que, durante sus pruebas internas, Eva alcanzó una precisión superior al 99 % en lectura y del 97 % en la interpretación de comandos.
La empresa también señala que el asistente ya está disponible para los usuarios de EYE7 mediante una actualización remota del software, por lo que no es necesario adquirir unas gafas nuevas para incorporar esta función.
No obstante, estas cifras deben interpretarse con cautela. Se trata de resultados comunicados por el fabricante y no de una evaluación independiente publicada en una revista científica. Será necesario conocer su funcionamiento en situaciones reales y con diferentes perfiles de discapacidad visual para valorar su utilidad.
Inteligencia artificial y baja visión: un camino hacia una tecnología más personalizada
La propuesta de Eyedaptic refleja una tendencia cada vez más presente en la tiflotecnología: desarrollar herramientas que no solo proporcionen información sobre el entorno, sino que también se adapten a las necesidades de cada persona.
Para quienes tienen baja visión, poder ajustar una ayuda visual mediante una conversación sencilla puede facilitar determinadas actividades y reducir la necesidad de navegar por menús o aprender controles específicos.
Sin embargo, estas soluciones deben entenderse como herramientas de apoyo. No recuperan la visión ni sustituyen la rehabilitación visual, las ayudas ópticas o los dispositivos de movilidad.
El verdadero potencial de Eva dependerá de su rendimiento en el día a día, de su facilidad de uso y de cómo responda a las necesidades reales de las personas con discapacidad visual.
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Fuente de la noticia: Eyedaptic.
