
Imagina no poder leer un libro, reconocer un rostro o mirar tu propio reflejo. Esa es la realidad de millones de personas que sufren atrofia geográfica, la fase más avanzada de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Esta enfermedad destruye las células de la retina y provoca una pérdida total de la visión central.
Hoy, la ciencia ha dado un paso que podría cambiarlo todo: una prótesis ocular capaz de devolver parte de la visión a quienes creían haberla perdido para siempre.









