
La movilidad accesible continúa siendo uno de los grandes retos para las personas ciegas y con baja visión. BUDD-e es el robot guía que quiere revolucionar la movilidad accesible se presenta como una de las iniciativas de investigación más innovadoras desarrolladas en los últimos años.
Este robot guía autónomo desarrollado por el Politécnico de Milán (Italia) pretende facilitar los desplazamientos en espacios públicos estructurados como hospitales, centros deportivos, parques o centros comerciales. Se trata de un prototipo de investigación, no de un producto comercial, pero ya ha sido probado con usuarios reales y los primeros resultados muestran una buena aceptación.
¿Qué es BUDD-e?
BUDD-e, cuyas siglas corresponden a Blind-assistive aUtonomous Droid Device, es un proyecto multidisciplinar liderado por investigadores del Politécnico de Milán. Su objetivo es desarrollar un robot capaz de guiar de forma segura a personas con discapacidad visual mediante una interacción física sencilla e intuitiva.
A diferencia de otros sistemas de ayuda a la movilidad, BUDD-e no pretende que el usuario siga instrucciones por voz constantemente. En su lugar, utiliza un sistema de guiado físico que permite percibir de manera natural la dirección que debe seguir durante el recorrido.
Diseñado para espacios públicos
Los investigadores han concebido BUDD-e para funcionar principalmente en entornos estructurados, donde la navegación puede planificarse previamente.
Entre los escenarios previstos destacan:
- Hospitales.
- Centros comerciales.
- Centros deportivos.
- Parques urbanos.
- Centros culturales.
La idea es que, en el futuro, estos espacios puedan ofrecer el robot como un servicio. El usuario reservaría BUDD-e al llegar y el robot lo acompañaría hasta el destino seleccionado dentro de las instalaciones.
¿Cómo funciona este robot guía?
BUDD-e utiliza una plataforma robótica equipada con diversos sensores que le permiten detectar el entorno y desplazarse de forma autónoma.
Uno de sus elementos más característicos es el denominado Smart Tether System, un cable inteligente que conecta el robot con la persona usuaria.
Este sistema ejerce una ligera fuerza constante sobre la mano del usuario para indicar la dirección correcta del recorrido. Según explican sus desarrolladores, el robot no arrastra a la persona, sino que adapta continuamente su velocidad para mantener una distancia constante y acompañar el ritmo de la marcha.
Para orientarse, BUDD-e combina distintas tecnologías según el entorno:
- Sensores LiDAR para cartografiar espacios interiores.
- Sistemas de navegación autónoma.
- GPS en recorridos al aire libre.
- Algoritmos de planificación de trayectorias y detección de obstáculos.
Probado con personas ciegas y con baja visión
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que no se ha quedado únicamente en el laboratorio.
El robot ya ha sido evaluado con voluntarios con discapacidad visual en escenarios reales, entre ellos el Hospital Metropolitano Niguarda y el Centro Deportivo Giuriati, ambos situados en Milán.
Los investigadores publicaron recientemente los resultados de estas pruebas en la revista científica Control Engineering Practice. En el artículo describen el diseño del robot, su funcionamiento y la validación experimental realizada con usuarios reales.
Según el equipo de investigación, los ensayos muestran un buen nivel de aceptación por parte de los participantes, además de un funcionamiento satisfactorio durante las tareas de guiado.
Un proyecto desarrollado junto a la comunidad
El desarrollo de BUDD-e ha contado desde el principio con la participación de organizaciones especializadas en discapacidad visual.
Entre las entidades colaboradoras figuran:
- La Fondazione Istituto dei Ciechi di Milano.
- El Consejo Regional Lombardo de la Unión Italiana de Ciegos y Personas con Baja Visión (UICI).
- El Hospital Niguarda.
- Diversas asociaciones deportivas y entidades sociales.
Además, antes del diseño del robot, los investigadores realizaron cuestionarios a personas ciegas y con baja visión para conocer sus necesidades reales de movilidad.
Estos estudios mostraron que muchas personas siguen dependiendo de familiares, amistades o voluntarios para desplazarse en determinados espacios públicos, lo que motivó el desarrollo de una solución que pudiera aumentar su autonomía en esos entornos.
¿Puede sustituir al bastón blanco o al perro guía?
Por el momento, no.
Los propios investigadores presentan BUDD-e como un prototipo experimental orientado a facilitar la movilidad en determinados espacios públicos preparados para su funcionamiento.
Actualmente no existen evidencias que indiquen que pueda reemplazar al bastón blanco ni al perro guía en la movilidad cotidiana por calles o entornos urbanos complejos.
Su principal objetivo es ofrecer una ayuda adicional en lugares donde previamente se haya cartografiado el entorno y el robot pueda desplazarse de forma autónoma con seguridad.
Un paso más hacia la robótica asistencial
La robótica aplicada a la accesibilidad está viviendo una rápida evolución gracias a los avances en inteligencia artificial, navegación autónoma y percepción del entorno.
BUDD-e representa una de las propuestas más avanzadas en este ámbito al combinar sensores, algoritmos de planificación y una interfaz física diseñada específicamente para personas con discapacidad visual.
Aunque todavía se encuentra en fase de investigación, el proyecto demuestra el potencial que puede tener la robótica para ampliar las opciones de movilidad accesible en espacios públicos durante los próximos años.
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FUENTES: Budd-E, Politecnico Milano, Repositorio científico del Politécnico de Milan
