
Cuando una institución cumple dos décadas dedicadas a la accesibilidad audiovisual, no es solo motivo de celebración, sino también de reflexión. En el artículo de La Vanguardia se informa de que el CESyA-gestión de la Universidad Carlos III de Madrid y dependiente del Real Patronato sobre Discapacidad– celebra estos 20 años como centro estatal de referencia en subtitulado y audiodescripción, tanto para personas con discapacidad auditiva como para personas con discapacidad visual.
Pero, ¿Qué significa este “hito” cuando lo miramos desde la tiflotecnología y desde el ámbito de la discapacidad visual?
Principales aportaciones
En primer lugar, hay un concepto clave: la igualdad de acceso a la comunicación audiovisual. Para una persona con baja visión o sin visión, la audiodescripción constituye un puente entre lo visual y lo auditivo, enriquecido por la tecnología adaptativa. Durante estos veinte años, el CESyA ha impulsado herramientas, protocolos y campañas que garantizan que contenidos de cine, televisión, espectáculos y educación sean accesibles.
Además, se reconoce que la accesibilidad audiovisual no se detiene en la televisión. El centro trabaja con sectores tan variados como educación, cultura, sanidad, telecomunicaciones y emergencias. Esto evidencia la visión de que el acceso no es un extra, sino una condición de participación plena.
Retos actuales y futuros desde la tiflotecnología
Aunque mucho se ha avanzado, desde la mirada de la discapacidad visual siguen existiendo desafíos:
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Integración temprana en entornos educativos: La inclusión de audiodescripción y subtitulado en materiales de clase, plataformas educativas y apps accesibles debe acelerarse. Esto corresponde con la necesidad de que la tecnología adaptativa llegue al aula desde el inicio.
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Adaptación a formatos nuevos: Streaming, realidad aumentada, entornos inmersivos… exigirán que la audiodescripción y demás recursos de accesibilidad evolucionen para acompañar.
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Conciencia y formación profesional: La accesibilidad audiovisual requiere conocimiento especializado, tanto en producción como en diseño pedagógico accesible. La labor formativa del CESyA, por lo tanto, seguirá siendo clave.
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Sensibilidad hacia la baja visión: Muchas iniciativas se centran en personas ciegas; sin embargo, quienes tienen resto visual se benefician enormemente de contraste, ampliaciones, audiodescripción combinada con apoyo visual; la tiflotecnología es relevante aquí.
Conexión con la comunidad de CONTICGO
En CONTICGO.net nos interesa profundizar en estas líneas. Por ejemplo, puedes consultar nuestros artículos sobre tecnología accesible en entornos educativos o tutoriales de tiflotecnología para escolares con baja visión. Estos contenidos son complementarios al trabajo del CESyA, pues unen educación, tecnología y accesibilidad para la discapacidad visual.
Celebrar los veinte años del CESyA permite valorar cuánto se ha avanzado en accesibilidad audiovisual y también subraya que la tiflotecnología debe seguir al frente del cambio. Las personas con discapacidad visual tienen derecho a ver, oír, comprender y participar en el entorno audiovisual sin barreras. Y aunque quedan retos por delante, iniciativas como ésta muestran que la inclusión es posible cuando tecnología, educación y voluntad convergen.
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